Curiosidades de los gemidos

Los gritos, suspiros y gemidos a los que nos referimos son a esos sonidos que se tienden a emitir cuando te encuentras en pleno clímax y lo que hay detrás de ellos te sorprenderá.

Existen muchas parejas que todavía están en el dilema entre gritar y no gritar, debido a que para algunos hacerlo puede parecer vergonzoso y reprimen la sensación.

Estadísticamente, las mujeres son las que más gritan durante el acto íntimo, aun cuando no hayan llegado al clímax, mientras que los hombres son menos expresivos. Sin embargo, aquí te dejamos algunas curiosidades sobre estos sonidos en las relaciones carnales:?

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1. LAS PERSONAS QUE GRITAN, DISFRUTAN MÁS DEL SEXO.

Así lo demuestran algunos estudios. Gritar, suspirar, gemir… de forma natural, sin reprimirse, denota que la persona vive su sexualidad forma extrovertida, sin tabús. Al hacerlo, nuestro cuerpo se relaja y se goza más del momento, liberando tensiones y entregándose al placer, sin más.

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2. LAS MUJERES GIMEN MÁS QUE LOS HOMBRES.

Los hombres son menos expresivos durante el sexo. Ellas, en cambio, son mucho más ruidosas. Los gemidos no sólo van ligados al orgasmo, a las mujeres les gusta gritar de placer incluso sin llegar al clímax. Los hombres que lo hacen suelen gemir al llegar al éxtasis y se muestran más silenciosos antes de culminar el acto.

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3. EL MERO HECHO DE GRITAR DURANTE EL SEXO EXCITA (Y MUCHO) A LOS HOMBRES.

A los hombres les encanta ver como su pareja grita, es una forma de interpretar que están proporcionando placer a su chica. Aunque a ellas también les gusta oír a su chico gemir, los hombres se excitan de sobre manera al verlas a ellas hacerlo. La excitación puede ser tal que es capaz de llevarlos directamente al orgasmo, incluso a la eyaculación precoz. Si tu chico termina antes de lo deseado, prueba a controlar tus gemidos. Verás que si no produces sonidos él aguantará más tiempo hasta llegar al orgasmo.

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4. LOS HUMANOS NO SOMOS LOS ÚNICOS ANIMALES QUE GEMIMOS AL TENER SEXO.

Son muy variados los animales que disfrutan de esta práctica, desde primates, muchos mamíferos y incluso tortugas de tierra. Al parecer, es una respuesta natural para incentivar el orgasmo. Un estudio revela incluso que algunos animales no podrían eyacular sin los gemidos de la hembra.

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5. LAS MUJERES GRITAN MÁS AL MASTURBARSE QUE CON SU PAREJA.

En una consulta realizada a 300 mujeres, cerca del 70% confesaron que gritan más a solas con su Vibrador que con su pareja. El motivo principal es que se sienten más desinhibidas y que saben cómo proporcionarse el mejor de los placeres.

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6. LA INTENSIDAD DEL GEMIDO DENOTA EL GRADO DE EXCITACIÓN.

El volumen y la frecuencia de los gritos son proporcionales al momento de excitación de la persona. A medida que se acerca al clímax se hacen más frecuentes y sonoros.

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7. LOS GRITOS PUEDEN SER TAN INTENSOS QUE LLEGAN A INTERFERIR EN LA VIDA SOCIAL Y GENERAR PROBLEMAS DE CONVIVENCIA.

Algunos de estos conflictos han llegado a ser incluso noticia. Por ejemplo, el caso de un chico que recibió una paliza por parte de unos transeúntes al creer estos que estaba agrediendo a su pareja; otra chica, debido a la sonoridad de sus gemidos, fue denunciada por sus vecinos y condenada por un juez, a tener sexo a partir de ese momento sin emitir ningún grito.

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Siempre es bueno expresarse durante el acto sexual, depende de cada uno la forma en que lo hagamos, hay quienes prefieren los sonidos mientras que otros optan por callar.

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En la mayoría de películas, y no nos referimos solo a las de la industria del porno, durante las escenas de sexo los gemidos son grandes protagonistas. Sin embargo, no te creas todo lo que te enseñan o acabarás pasándolo muy mal. Recuerda, que tus relaciones no sean como en el cine no tiene por qué significar que algo vaya mal. O bueno quizás sí: quizás hayas visto demasiadas películas y practicado poco sexo en realidad.

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Fingir los orgasmos

Nunca, nunca, nunca es la solución. Y mucho menos a largo plazo. Pero incluso, frente a todas las advertencias, millones de parejas siguen fingiendo en todo el mundo sin preocuparse de los problemas que esto podría acarrearles.Por una parte, intentar que tu pareja no se sienta mal si no consigue llevarte al clímax solo acabará por perjudicarte puesto que podría creer que está dándote placer y así pierdes la oportunidad de probar nuevas formas que sí te satisfagan. Y por otra parte, está demostrado que fingir el orgasmo provoca frustración en quien lo finge. De hecho, en el largo plazo la situación puede volverse crónica e impedirte mantener una vida sexual placentera con tu pareja. Por ello, si no quieres estropear la relación con tu pareja, vas a tener que hablarlo. Una buena comunicación es mejor que fingir, por bien fingido que esté.

Para qué hablar si se puede gemir.

?Eso sí, cuando son de verdad, los gemidos son la mejor vía para hacerle comprender a tu pareja qué es lo que más te gusta. Los gemidos pueden ser el gran enemigo cuando no son sinceros pero el mayor aliado cuando sí lo son. Mientras lo hacéis, si conocéis a vuestra pareja como es de esperar, solo necesitaréis escuchar sus gemidos para saber qué es lo que le apetece en cada momento y no hay nada más placentero que darle lo que le gusta. Que siga la fiesta de los gemidos, sinceros.

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