El Circuit Barcelona y sus ‘Fetiches’

Validfoto exhibe fotos de Stanely Stellar, Joana Biarnés o Chantal Regnault en una muestra sobre la masculinidad que supone un espaldarazo a la escasa oferta cultural del festival gay y lésbico

En principio, la curva de una nalga y un hombre con bozal a cuatro patas no tienen mucho que ver aparte de la connotación sexual de ambas escenas. Para autores de las fotografías son, sin embargo, fetiches.

Una imagen de J.B. Higgins

Según la RAE, la palabra fetiche significa “ídolo u objeto de culto al que se atribuyen poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos”. Es, por tanto, lo que cada uno quiera que sea. También la nalga y el bozal. Las dos imágenes pueden verse en la exposición Fetiches, idea de la galería Validfoto para Circuit, festival de ocio gay y lésbico que cumple diez años y se celebra hasta el 20 de agosto en Barcelona. La muestra permanece abierta hasta el día 18.

Así era la propaganda militar en EEUU en los años 40

Nada más entrar, nos recibe una metáfora: militares estadounidenses sosteniendo un misil que apunta al cielo en una imagen de propaganda de los años 40. También hay sitio para lo evidente. Por ejemplo, un joven que se agarra el pene mientras mira a cámara. Es obra de Stanley Stellar, protagonista de la exposición cuya obra se expone por primera vez en España

Fetiches es un recorrido por la representación del cuerpo masculino, sobre todo homosexual, pero también por el del hombre al margen de su sexualidad, porque en muchas ocasiones es la mirada de quien toma la foto o de quien la observa quien la carga de sentido. “La serie de los gimnasios, por ejemplo, no es explícitamente gay. Pero hay toda una estética que los homosexuales han adoptado de esos entornos”, explica Fernando Peracho, director de la sala, sobre unas imágenes donde boxeadores, deportistas y atletas de los años 30 hasta nuestros días exhiben músculo.

Un lado reivindicativo

Al festival Circuit se le ha reprochado que sólo ofrezca fiestas nocturnas, DJs y música house para hombres musculados y ligeros de ropa que aumentan las filas de visitantes en una ciudad donde hay gente pidiendo un cambio de modelo turístico. Para ampliar su programa, la organización ofrece una charla sobre relaciones tóxicas, un taller sobre salud sexual o una conferencia sobre los retos de la comunidad LGTBI, pero la oferta cultural está en manos de otras entidades. Un ejemplo es Gritos de libertad, documental de Maria Khan proyectado en Cinemes Texas por iniciativa del Grupo de Amigos Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales. 

“Hay que aprovechar el tirón del Circuit para mostrar otras caras del colectivo”, dice Peracho, que con Fetiches quiere ir más allá de bíceps y abdominales. “Muchas fiestas del orgullo han perdido la parte reivindicativa y creo que el movimiento nunca debe olvidar ese aspecto”, opina el responsable de Validfoto. Quién mejor para alzar la voz que Chantal Regnault, fotógrafa que en los años 80 retrató el voguing, circuito de baile para negros y latinos de Nueva York que se convirtió en refugio de homosexuales en un momento el que el sida empezó a hacer estragos y se demonizó a los gays. Aquí un ejemplo: “Hay una sola causa del sida: el rechazo voluntario de los homosexuales para dejar de complacer la prácticainmoral, antinatural, insalubre y suicida del coito anal”. La frase es de1987 y la firmó Pat Buchanan, consejero de Ronald Reagan, posterior candidato a las primarias del Partido Republicano y hoy comentarista político. 

Pocas caras y menos lesbianas

Esa persecución, cree Peracho, es una de las razones que explican que en Fetiches se vean tantos cuerpos y tan pocos rostros. “Es algo que caracteriza a la fotografía de temática gay y tiene que ver con cierta paradoja del colectivo, que por un lado es exhibicionista y por otro, muy tímido. Quizás porque han pasado mucho tiempo escondiéndose.” Entre los más atrevidos están los modelos de Stellar, que empezó su carrera documentando las vidas de la comunidad queer de Nueva York en los años 70. Sus fotos muestran hombres bien formados, mostrando los genitales, en poses provocativas y en este casi sí, dando la cara, a menudo con gesto desafiante.

A la persecución, se le suma el proceso de ocultación al que han sido sometidas las lesbianas. El Circuit tiene una versión para mujeres, se llama Circuit Girlie y dura cinco días, frente a los 16 que se prolonga la juerga de los chicos. No es la única diferencia, pues ni siquiera en la exposición de fotos hay espacio dedicado a ellas. “Es que hay muchas menos obras que representan a las lesbianas”, explica Peracho en referencia a la subrepresentación de las mujeres en el Arte, especialmente las no heterosexuales. 

Algo parecido ocurrió en el último Worl Pride de Madrid, cuando el Museo del Prado ofreció “La mirada del otro: escenarios para la diferencia”, que puede verse hasta el 10 de septiembre. De las treinta obras expuestas, sólo una ponía cuerpo a una lesbiana: Safo de Lesbos, sacada del almacén para la ocasión. En el lado de las creadoras, sólo Rosa Bonheur, pintora lesbiana y feminista, firmaba un cuadro.

Producto nacional

Entre los autores españoles de Fetiches está el mallorquín Tony Catany, Premio Nacional de Fotografía en 2001 y Caballero de la Orden de las Artes y las Letras en Francia. Experto en naturaleza muertas, Catany dedicó cuatro años de su vida a retratar el desnudo masculino en una serie que tituló Soñar dioses. Las tomas que pueden verse en Barcelona son de las más hermosas que hay en Fetiches: un trasero masculino en blanco y negro que parece una escultura; un detallista desnudo frontal sin cabeza y el retrato de uno de los jóvenes que fotografió a principios de los 90 en Río Caribe, Venezuela, una de las pocas tomas en color de la exhibición.

Una foto de Toni Catany

Pero si una hay una foto que atrae todas las miradas es la de los dos toreros que, con ojos pícaros, se cubren boca y nariz con un pay pay. El retrato es de 1969, en blanco y negro y tiene el sello incisivo y deslumbrante de su autora: Joana Biarnés. En él, la fotoperiodista retrata a un colectivo, el de los toreros, del que aún no ha salido nadie del armario.

Los toreros de Biarnés

Difíciles de vender

Todas las fotos de Fetiches están a la venta a precios que van desde los 300 a los 5000 euros. Pero venderlas no es fácil. El fondo expuesto en Validfoto es de Stéphane Breysse, copropietario de la galería, que hace un tiempo intentó especializarse en la compra y venta de fotografía de temática homosexual, algo que fue imposible. “La gente nos visitaba, pero pocos compraban. ¿El motivo? Que la temática interesa, pero muy poca gente compra fotos de tema gay para decorar sus casas”, explica Peracho.

La muestra cuenta, además, con portadas de revistas como la de Mark Whalberg captado por Bruce Weber en Interview cuando aún cantaba y se llamaba Marky Mark, con o ejemplares emblemáticos del magazineAdvanced.

Bruce Weber en Interview

También expone obras anónimas de finales del siglo XIX con hombres bien vestidos, peinadísimos y pudorosos.

Esas tomas contrastan con las piezas de Mark Selinger, conocido retratista que ha captado a gente como Al Pacino, Jennifer Lawrence, o Lenny Kravitz. También con las de J.B. Higgins, especializado en bondage y autor de las fotos con mayor contenido erótico de la sala. “Aquí hay de lo más suave a lo más hardcore, pero lo más interesante es la variedad de autores y estilos abordando lo gay, algo muy difícil de encontrar en otras colecciones”, añade Peracho sobre una exposición única.



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