El sex-shop

Llevaban 10 años de casados y la monotonía se había instaurado en sus vidas. Necesitaban algo diferente en su vida sexual, estaban atascados en el polvo por obligación del sábado noche.

Estaban acostumbrados a lo convencional, pero esa tarde de fiesta laboral para ambos iba a cambiar sus vidas para siempre.

Esa misma mañana permanecieron un rato más en la cama e hicieron el amor, hacía tiempo no se buscaban de aquella manera, y decidieron que quizás debían innovar en ese terreno y visitar un sex-shop para comprar algún juguetito.

Nunca habían estado en ninguno pero la idea les pareció fantástica, Después de una ducha acudieron al sex-shop del barrio.

A ella en principio le daba corte y se pasaron 15 minutos entre risas mirando todo tipo de vibradores y consoladores, lubricantes y demás, mientras el dueño se dirigía a ellos para ayudarles.

El estaba empalmado solo de imaginarse que se podía hacer con tanto material. Ella por el contrario estaba más pendiente de lo que ocurría en el local, quién entraba y salía y sobre todo de una puerta que había en el fondo de la tienda con un cartel que ponía " GLORY HOLE".

Pero ahí quedo la cosa, y decidieron marcharse a casa sin nada.

Al llegar a casa hablaron del tema, del corte les había supuesto, no eran ni jovenes ni tan mayores, pero, se habían casado a una edad temprana y fuera de su relación no habían tenido otras como experiencia sexual.

Ella curiosa, le pregunto a su marido de que se trataba esa puerta roja de la tienda con el cartel luminoso. Buscaron ayuda por internet y quedaron perplejos al saber que era una habitación en la que aparecían penes de gente desconocida.

-¿Queeee?!!! -Exclamo ella sorprendida mientras su marido le explicaba.

-Si. Consiste en hacer mamadas a gente que ni tu ves quien son ni ellos a tí.

La cara de ella era todo un poema.

-¿ y que tipo de mujeres se presta a eso cariño? -Pregunto con mucha curiosidad.

-Pues mujeres que necesitan experiencias nuevas, por ejemplo.

-Como tu.

-¿Me estas sugiriendo te gustaría verme como le hago una mamada a otro hombre, bueno, al menos a un pene desconocido?

Él, con cara de lujuria la miro y le dijo un Si rotundo.

Ella no sabía como reaccionar, porque en el fondo le gustaba la idea, pero, no acertaba a saber si su marido se  lo decía en broma.

Y ahí dejaron el tema, transcurriendo  el resto de su día normal. Por la noche volvieron a tener sexo, cosa no habitual en ellos.

El imaginaba mientras se la follaba a cuatro patas como un perrito, como mamaba otras pollas de otros hombres, y eso le excitaba enormemente. Probablemente fue el polvo más cachondo de toda su vida.

Al terminar no pudo evitar confesar a su mujer lo que había imaginado mientras lo hacían, ya que ella permanecía extasiada después de una sesión tan intensa que jamás había vivido en todo su matrimonio.

Le contó que en su mente ella entraba en el "GLORY HOLE" mientras el miraba y eso le ponía muy cachondo.

Ella se rió y le dijo: - Ves esto es algo diferente y nos gustaría a los dos. y no lo sabremos si no lo comprobamos.

Llegaron al acuerdo de probarlo, al menos una vez en sus vidas, estaban dispuestos a darse ese consentimiento. 

Al día siguiente ea festivo, y esa misma tarde, acudieron de nuevo al sex-shop.

Al entrar les recibió de nuevo el dueño para explicarles el funcionamiento del local  y de las cabinas.

Estaban nerviosos y expectantes ante esa nueva situación de sus vidas. 

Permanecieron callados en la cabina en silencio, atentos a cualquier ruido del otro lado de la pared.

Y de repente se oyó una puerta.

Apareció una polla. Grande y gruesa. comparativamente mas que la de sus marido, y eso le ocasiono una carcajada a ella comparando ambos miembros. Lejos de acomplejar a su marido hizo que se calentara más el ambiente y ella se desnudo por completo, mientras el le sugería:

- Vamos nena chupaséla.

Ella se arrodilló y comenzó a chupar aquel capullo desconocido mientras su marido miraba. Se oían gemidos al otro lado de la pared.

Un par de sacudidas y empezó a manar semen en la cara de ella, y no parecía estar a disgusto con la situación. una corrida que sorprendió a ambos. Rápidamente desaparecio aquel pene, y hablaron de lo que había sucedido.

No les dio tiempo para mucho más ya que entro otro desconocido más colocando su falo en el agujero de la pared.

Esta vez fueron más lejos, ella se abalanzo con tal deseo sobre aquel extraño, que sorprendió a ambos, le masturbaba con tanta fuerza mientras su marido se la follaba a horcajadas, que desde la pared contigua sólo se escuchaban gemidos de un caballero, suplicando no parar.  

Mientras el marido empujaba con embestidas llegando al orgasmo total.

Acabaron entre gritos de placer los tres.. El chico se despidio amablemente.-Adiós chicos, espero coincidir con vosotros otro día.

Mientras el matrimonio se miraba fijamente extasiado, después de tal hazaña sexual realizada por los dos.

-Adiós chico.-

Respondieron al unísono.

Se vistieron mutuamente y acordaron que seguirían innovando en sus relaciones sexuales. Ella le dijo que le compensaría a la próxima con una amiga soltera..

Esa noche volvieron a desatar la furia y la pasión en su cama.

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2 Comentarios on "El sex-shop"

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David
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Me encanta! vaya experiencia! yo quiero una así con mi mujer… 🙂

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