Fem Porn, el porno visto desde los ojos de una mujer

En los últimos años el porno hecho por mujeres y para mujeres ha abierto un nuevo panorama, enseñando lo que en realidad debes hacer, cópiales la idea y haz que ella se conecte con sus sensaciones, porque no, no somos actrices porno, no esperes que actuemos como una.

El porno hecho por mujeres y para mujeres ha abierto un nuevo panorama, pero ¿de qué se trata exactamente?

Hace unos 15 años nació una industria encabezada por directoras porno con una visión casi romántica pero altamente sexual. Su lenguaje logró liberarse de los estereotipos para excitar con dosis de realidad. Así, directoras como la inglesa Ana Span (Ana Arrowsmith), Mejor Director de los UK Adult Film & TV Awards en 2008 y 2009, crearon filmes donde –a diferencia del porno tradicional- el mayor elemento eran mujeres disfrutando sin convertirse en objetos sino en protagonistas del éxtasis a solas, en situaciones lésbicas, heteros y bisexuales. Span, se caracteriza por integrar juguetes, sexo grupal y gang bangs pero desde una perspectiva de apertura femenina al goce sin la pasividad y sin el juicio social. Libres para experimentar.

 

Pero ¿qué es el porno feminista?

El porno feminista, que no “porno para mujeres”, es una forma de erotismo en el cual la mujer, y cualquiera de los participantes, son tratados como sujetos en lugar de objetos.

El porno feminista usa imagenes sexualmente explícitas para enfrentarse y complicar las representaciones dominantes del género, orientación sexual, raza, etnicidad, posición social, capacidades, edad, morfotipo y otros elementos determinantes de la identidad de cada uno. Explora conceptos como el deseo, el poder, la belleza y el placer, derribando barreras de inequidad, roles de género, heteronormatividad y homonormatividad. Busca perturbar la definición convencional del sexo y expandir el lenguaje sexual como una actividad erótica, una expresión de identidad, un intercambio de poderes, una comodidad cultural e, incluso, como una forma de expresión política.

QUEDAMOS? WEBS DE CITAS RAPIDAS PARA ADULTOS. 

La autora, activista, educadora sexual y directora de cine porno Tristan Taormino decía para la revista Cosmopolitan que “las imágenes de dominación y sumisión no son por sí mismas anti-feministas, pero una de las razones por las que tantas feministas las critican es porque el consentimiento de la mujer no siempre es explícito y por la constante repetición de roles en los que el hombre domina a la mujer, convirtiéndolo en el principal patrón de poder que vemos en la pornografía mayoritaria. Creo que existe un estereotipo sobre que las mujeres quieren ver un porno más amable, delicado y romántico. Para algunas mujeres, éste es el caso, pero no para todas. Las pornógrafas feministas no quieren eliminar las dinámicas de poder; muchas de nosotras queremos explorarlas de una manera más diversa, matizada y menos estereotípica y en la que el consentimiento sea más explícito”.

Lo que el Fem-porn busca erradicar del porno masculinizado.

Embates dolorosos VS Toques suaves y estimulación

Cualquier mujer fuera de un set que sea penetrada a empujones de cadera y de buenas a primeras, sabe que al otro día no podrá sentarse. Y, que es casi una certeza que no llegará al orgasmo.

En tanto un hombre cree (porque así se lo enseñó Papá Porn), que cuanto más fuerza y fiereza aplique a sus penetraciones más placer da y recibe. Los elementos base: control, virilidad, dominación, placer egocéntrico.

En el porno diseñado por y para mujeres, la penetración es un accesorio más, no el centro. Se muestran más caricias, juegos, uso de juguetes, cunnilingus, erotización de la vulva y el clítoris así como dinámicas lúdicas previas. Se muestra un mayor erotismo, sutileza, preparación y excitación gradual (hormonal y neurobiológicamente operamos de menos a más).

La experiencia sexual entre dos mujeres es uno de los ingredientes que más excitan a los hombres, y por ello desde los primeros cortos eróticos de finales del siglo XIX fue un arma de venta. No obstante, para la perspectiva tradicional, dichas féminas son una herramienta para la excitación masculina, potenciadoras de su virilidad (por ello el contacto entre hombres es limitadísimo en el mercado heterosexual). En tanto el Fem-porn las sitúa como seres abiertos a expresar su erotismo en un goce de caricias y toques explorando su femineidad.

Fantasía injustificada VS lógica

La mente femenina necesita justificar la fantasía. Realismo y una historia lógica que la lleve al encuentro.  No importa si es por amor o lujuria, debe haber causas y efectos. Por ello los guiones del Fem-porn se enriquecen con argumentos. Para un hombre, basta ser un plomero que se encuentra con un ama de casa con poca ropa que de la nada se lanza hambrienta sobre su pene. No importa cómo se dio, lo importante es que ya está ‘dándole’.

Además de lo situacional, está la ejecución. Necesitamos congruencia. Como explica Erika Lust en su sitio web, en el viejo porno, el sexo oral a un hombre podía durar horas sin que la mujer se cansara. En tanto ella, en segundos, llegaba al orgasmo por arte de magia sólo porque él la penetraba, nalgueaba o hablaba sucio. “En la práctica sabemos que es irreal. Queremos ver algo que nos puede suceder”, comenta.

Del mismo modo, la estética de los escenarios, la iluminación, la fotografía han requerido una mayor producción.

Por otra parte, además del contexto también es muy importante la ejecución. De acuerdo con la escritora y realizadora de filmes eróticos, Erika Lust, necesitamos congruencia. Si en el viejo porno, el sexo oral a un hombre podía durar horas sin que la mujer se cansara o ella, en segundos, llegaba al orgasmo por arte de magia sólo porque él la penetraba, nalgueaba o hablaba sucio, “en la práctica sabemos que es irreal. Queremos ver algo que nos puede suceder”.

Otras pornomentiras del estilo clásico y su realidad

Pornomentira: Penes enormes, grandes amantes
Realidad: El órgano que nos llena de placer es el clítoris (y la terminal interna o zona G) donde el tamaño del pene no es necesario

Pornomentira: La penetración la llevará al orgasmo
Con penetración simple, sólo el 30% de las mujeres a nivel global llegan al clímax.

Pornomentira: La eyaculación femenina depende del performance del pene o del sexo oral.
El potencial eyaculatorio de una mujer depende del estímulo y sensibilización de las glándulas de Skene, imposibles de ser tocadas por el pene. Su vía es manual, en la pared anterior de la vagina.

Pornomentirna: Puedes saltar de un ‘orificio a otro’
Se necesita preparación y dilatación previas de los músculos radiados del ano. Se debe usar una muy buena cantidad de lubricante con base de silicona, de preferencia para evitar romper los vasos sanguíneos y utilizar un condón para impedir el contacto con las bacterias fecales.

Otra manera de ver la industria pornográfica desde los ojos de una femina....Te interesa también leer este artículo. Mitos de la industria del Porno

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