Historia del erotismo en el Museo del Sexo en Nueva York

Controversial, apasionante o desafiante. Son varios los calificativos que se pueden utilizar para describir al Museo del Sexo que se encuentra en Manhattan, Nueva York. Todo dependerá de dónde (y cómo) se lo mire.

MoSex -otro de los nombres con que se lo conoce- es uno de los museos eróticos más populares del mundo. Ubicado en plena Quinta Avenida y calle 27, el local de cuatro pisos es un desafío al recato y decoro. Aunque para su fundador, Daniel Gluck, es apenas un espacio que busca "preservar y mostrar la historia, evolución y la importancia cultural de los derechos humanos de la sexualidad", según dijo cuando dio a conocer esta iniciativa.

 

En la entrada del museo hay un sex shop con gran cantidad de artículos en exposición

En la entrada del museo hay un sex shop con gran cantidad de artículos en exposición

Se inauguró el 5 de octubre de 2002 en medio de un mar de críticas, principalmente de grupos religiosos de diferente credos que mostraron su repudio. Pero a pesar de la oposición, el museo abrió sus puertas y ya lleva casi 15 años funcionando. En estos años se convirtió en uno de los espacios de referencia en lo que se refiere al análisis de la evolución del sexo a lo largo de los años.

Cada una de las salas cuenta una historia en particular, un aspecto determinado. En el primer piso, detrás del sex shop, hay una muestra con 40 fotografías de Bill Bernstein tomadas entre 1977 y 1979, donde se busca explorar el multiculturalismo sexual de la música disco de esa época.

 

Las fotografías fueron tomadas entre 1977 y 1979 y muestran la liberación cultural de ese entonces

Las fotografías fueron tomadas entre 1977 y 1979 y muestran la liberación cultural de ese entonces

Las imágenes fueron realizadas en discotecas muy populares de aquellos tiempos, como Studio 54, Hurrah, Paradise Garage y Electric Circus. Las fotografías están acompañadas por entrevistas en audio, lo cual termina generando una experiencia muy inmersiva para el espectador. Basta dejarse llevar un rato por esas imágenes potentes, la iluminación baja y la bola espejada en el techo para experimentar la fuerza erótica del universo disco de los años setenta.

En el segundo piso se puede disfrutar de la muestra Objeto XXX. Allí están exhibidos algunos artefactos seleccionados de la colección que tiene el museo que abarca cerca de 20 mil objetos. En este espacio se pueden ver muñecos y muñecas sexuales, entre los que se destaca la Hustle Virtual Girl, uno de los modelos más clásicos y pioneros en su tipo.

También hay una colección de trajes de cuerina, adornos para el cuerpo, un particular dispositivo para estirar el escroto y hasta un cinturón de castidad hecho en fibra de vidrio. Se ven pequeñas cajas de latas donde se solían empaquetar los condones y otras curiosidades que vale la pena descubrir con los ojos bien abiertos y la mente libre de prejuicios.

 

Diferentes modelos de vibradores de comienzo del siglo XX que eran usados para tratar la histeria femenina

Diferentes modelos de vibradores de comienzo del siglo XX que eran usados para tratar la histeria femenina

La mirada curiosa se verá atrapada por una interesante exhibición de diferentes vibradores de principio de siglo, que en aquel entonces eran usados para curar la llamada histeria femenina. Las mujeres eran tratadas con estos dispositivos para lograr el orgasmo y así liberarse del deseo reprimido que, en ese momento, era visto como una enfermedad.

El médico Joseph Mortimer Granville creó el primer vibrador con forma fálica en la década de 1880. Hasta ese entonces la estimulación pélvica se hacía de forma manual y era conocido como paroxismo histérico.Con los vibradores se buscó automatizar el tratamiento.

 

El castillo tiene senos inflables donde los visitanets del museo pueden saltar

El castillo tiene senos inflables donde los visitanets del museo pueden saltar

En la sala contigua a ese piso hay un espacio lúdico: un castillo inflable con forma de senos femeninos donde los visitantes del museo pueden saltar y relajarse, con un toque erótico. "Está diseñado para aumentar la conciencia sobre el cuerpo y para generar la increíble posibilidad de que haya contacto físico entre extraños", según la descripción que figura en la web del museo.

En un piso superior se encuentra la colección titulada Hardcore: un siglo y medio de imágenes obscenas. En la exposición se ven caricaturas pornográficas de principio de siglo, una guía de burdeles de Nueva York en 1855 y fotografías que dan cuenta de diferentes prácticas sexuales entre las que se incluyen el sexo grupal, uso de juguetes sexuales y sadomasoquismo.

En otras de las salas hay un espacio para esculturas eróticas hechas por artistas poco convencionales. Por otro lado, hay un único espacio dedicado a analizar las prácticas sexuales en el reino animal. Allí se pueden ver estatuas y las paredes están empapeladas con datos curiosos sobre esta temática.

 

En la exhibición con objetos del siglo XX se destacan los diferentes modelos de muñecos y muñecas sexuales .

En la exhibición con objetos del siglo XX se destacan los diferentes modelos de muñecos y muñecas sexuales .

Cabe destacar la sala dedicada a generar una mirada artística y contemporánea sobre el sexo femenino. Se trata de la muestra titulada "NSFW: La mirada femenina", que fue curada junto con el equipo de Creadores de Vice. Allí están las creaciones de 25 mujeres artistas que buscan mostrar una narrativa poderosa desde el punto de vista femenino.

 

Zapatos diseñados por la artista Pixy Liao. El taco, con forma fálica, fue impreso en 3D.

Zapatos diseñados por la artista Pixy Liao. El taco, con forma fálica, fue impreso en 3D.

En los trabajos se busca sacar a la mujer de rol histórico que ha tenido como objeto de deseo, donde se focaliza el deseo sexual desde el punto de vista masculino. En los cuadros, esculturas y objetos en exposición, la mujer y su deseo toman un rol protagónico.

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