Mas sexo y menos gimnasio

Seguro que muchas de nosotras nos hemos puesto ya manos a la obra para conseguir dejar atrás esos kilitos de más que hemos cogido durante el largo invierno y conseguir ese cuerpo esculpido y sexy que tanto deseamos de cara al verano. Y es por ello que la mayoría ya hemos tomado algunas de las medidas más comunes para perder esos kilos como dieta estricta y muchas horas de gimnasio y ejercicio.

Sin embargo, antes de pasar hambre y pasarnos esas largas y agotadoras horas en el gimnasio debemos saber que hay otras técnicas mucho más gratificantes con las que podemos perder incluso más peso que con las estrictas dietas. Se trata, como no, del sexo.

Cientos de estudios científicos han demostrado que practicando sexo varias veces por semana se pierde peso y conseguimos mantener nuestro cuerpo en forma.

Esto se debe sobre todo a que, gracias al sexo, disminuyen las hormonas del hambre, por lo que no sentiremos las ganas ni la ansiedad de comer. Además mientras practicamos sexo nuestro cuerpo libera una serie de toxinas que nos ayuda a quemar grasas, eliminar líquido y así perder peso. Y por si fuera poco, es una de las actividades más placenteras que podemos realizar en nuestro día a día, gracias a la cual liberamos toxinas, eliminamos el estrés y aumentan las hormonas de la felicidad. Esto nos ayuda a tener mejor humor y a llevar una vida más sana, feliz y saludable.

Eso sí, no perdemos el mismo peso en todas nuestras relaciones sexuales ya que esto dependerá de nuestros movimientos, posturas y hábitos en cada una de ellas. Y es que se ha comprobado que el esfuerzo que realizamos para llevar a cabo algunas de las posturas nos ayudan a liberar un mayor número de toxinas y así a perder el peso de manera más rápida.

LA CULPA ES DE LAS HORMONAS

Los investigadores indicaron que la actividad física intensa puede provocar una reducción de la testosterona y la hormona luteinizante. También es posible que un incremento en el volumen de entrenamiento intenso pueda llevar a fatiga mental y física, lo que afectaría al deseo y motivación a la hora de mantener relaciones sexuales.

Todo parece indicar que el problema surge a la hora de entrenar a alta intensidad durante un período de tiempo elevado.  Por ejemplo, en el estudio el 15% de los hombres que aseguraron hacer más de 10 horas de ejercicio a la semana, indicaron tener poco deseo sexual. Por otro lado, sólo el 2% de los hombres que se realizaron ejercicio entre cuatro a seis horas a la semana reportaron este problema.

Resumiendo, si notas que decae tu deseo sexual asegúrate de estar entrenando lo justo: no mucho ni poco. Y si vas al médico asegúrate de que él o ella esté consciente de tu rutina en el gym.



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