Mis muchas experiencias gays

Tony, me empezó a gustar desde el día que nos enseño su miembro, creo que él sabía que me gustaba su polla y un día jugando en una casa abandonada yo le dije.

-¡Siéntate en ese sillón, vamos a jugar que tú eras el rey y yo la reina!-

Y cuando el se sentó yo lo hice sentándome encima de él y pude sentir su verga entre mis nalgas, aunque no me cogió esa frase “tu eras el rey y yo la reina”, me marco para siempre y el día que me preguntó:

-¿es cierto que ya  tuvíste un escarceo con Miguel?

Preguntaba con curiosidad. Las malas lenguas cotilleaban en los pasillos del instituto.

- Y yo tímidamente y mirando al suelo le dije que no, ahí el supo que si alguien me follara  sería él.

Miguel, en una noche me sentó encima suyo estando vestidos y creo que se vino, se corrió sin más,  pero nunca me la metió.

Todo eran tanteos y juegos entre chicos, experimentando con su sexualidad.

Pero un día sucedió.

Ramón, él fue el primero que me la metió, yo empezaba tocando  entre copa y copa y luego el me la quería meter, pero, a mí me dolía, y una noche me bajó los pantalones sin avisar y me obligó a sentarme en su polla, desdeluego a mi me dolió mucho y se lo dije.

-¡No Ramón, me duele, mejor no! 

Un día nos quedamos en la granja de su papá a dormir. Era una casa de vacaciones en la que tenían animales como yeguas, gallinas, etc.

Me invito con la excusa de un trabajo que debíamos presentar para el proyecto de final de curso. Estudiábamos mucho de día, pero de noche era otro cantar.

El y yo solos de noche. Su padre que era un hombre divorciado dormía al otro extremo de la enorme casa, así que nadie nos podía sorprender.

Me bajó de nuevo los sleeps y me la puso entre mis nalgas y se corrió llenándome de semen. Me encantaba su manera de suspirar.

De mañana  temprano llegó su padre y mientras nos preguntaba que tal habíamos dormido, (sin imaginar la atracción que había entre nosotros), aún seguíamos acostados  y Ramón me acariciaba mi culo por debajo de las sábanas muy rico, creo que su padre se dio cuenta  ese día que Ramón era gay, pero, le pareció bien ya que no hizo ningún tipo de comentario al respecto jamás.

 A veces en el taller de su padre, por las noches, me subía sobre las mesas de trabajo y me dejaba follar por mi compañero de estudios. Pero aquello termino sin más, al cambiar de instituto él.

También estaba Jaime, un chico muy sexy,  y en una fiesta, él, se emborracho de mala manera, para después  en un descampado, sacarse su miembro flácido aún  por el alcohol y pedirme que se la mamara.

En es momento no, no lo hice, pero, cuando nos dormimos juntos en mi casa, creo que me la metió porque aunque yo también estaba también borracho, sentí sus manos en mis pechos y mi culo dolorido a la mañana siguiente y eso me gusto.

 Luego llegó a mi vida Gerard,  que puedo decir de él, un chico muy promiscuo, siempre dispuesto a todo ,él siempre me hacía que se la mamara, así comencé con él. Lo conocí en una discoteca a la que solía ir cada fin de semana.

Una noche de sábado subió a mi coche,con la excusa de que lo acercará a una fiesta de unos amigos suyos.

Lo tenía sentado a mi lado y yo me aproveche de eso, se la saque y se la chupé hasta que se me corrió en la boca.Ahí comenzamos  salir.

Después de eso un día en su casa, estando en su cuarto, me la metió y terminó de nuevo en mi boca, era su obsesión, correrse en ella, explotar y regarme de semen y yo me hacía el chico duro de rogar porque sabía que eso lo excitaba.

-¡No Gerard, por favor no!

-¿Qué me vas ha hacer?

Mentiras piadosas que hacía de nuestro sexo más intimo y morboso.

Era una época de cambios personales, necesitaba experimentar, crecer, aprender y sobretodo dejar libre esa necesidad imperiosa de tener sexo con chicos.

En una ocasión, un señor mayor se me ofreció en la puerta del instituto.

Siempre hay personas que llevan toda la vida con la misma mujer y en su senectud descubren les gustan los chicos, sobretodo jovencitos  con buen cuerpo como yo.

 

Don Pedro, un señor como de 65 años que poseía un par de enormes testículos que le colgaban pesadamente, lo ví una vez orinando en la calle  y el supo que me había impactado,  siempre lo hacía a las afueras  del instituto, intentando "vender" su mercancía.

Andaba perdido en lo que nosotros nos gusta, pero, lo intentaba día tras día , sintiéndose irremediablemente atraído por algo diferente.

Me ofreció su polla arrugada en el mismo baño de una cafetería que había al salir, en la misma calle, en la que constantemente tenía  todo el " genero" expuesto para escoger a una posible presa, me metió a uno de los cubículos e hizo que me sentara en la taza mientras él se colocaba frente a mí dándome de chupar su polla y sus enormes testículos, se corrió en mi boca y me obligó a tragarme su semen, nunca me penetró, decía eso lo hacía con su mujer, pero si me hizo mamarle  muchas veces .

Fué una época loca, hoy en día la recuerdo con cariño.

Tengo pareja, un chico alemán y gay como yo, con el cual quiero pasar el resto de mi vida y seguir follandonos juntos.

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