Ninfomanía

Según el diccionario, ninfomanía se define como “furor uterino”. Esto ya nos da una idea. Pero ¿qué es la ninfomanía? La ninfomanía se caracteriza por el deseo compulsivo de tener relaciones sexuales. Según la Clínica de Sexualidad de Estados Unidos, la ninfomanía se considera una patología, ya que el sexo domina los pensamientos de la mujer y afecta otras áreas de su vida. 

El uso del término ninfómana o ninfomaníatica es exclusivo para las mujeres. Si el hombre presenta un trastorno parecido se llama satiriasis, término que no es muy conocido debido a que los estudios sobre la cantidad de sexo que debería tener una persona se enfocan más en la mujer.

En el siglo XIX se creía que comer chocolate y leer eran dos de las principales causas por las que una mujer podía convertirse en ninfomaníaca. ¿Se imaginan cuántas candidatas a ninfómanas habría en la actualidad? ¡¡¡¡YO la primera de todas!!!

Algunos síntomas observados en mujeres y hombres hipersexuales:

1. Necesidad incontrolable por sexo de todo tipo, desde relaciones sexuales con otras personas hasta masturbación o consumo de pornografía.

2. Excesiva estimulación genital acompañada de sentimientos de malestar y culpa.

3. Deseo frecuente de mantener relaciones sexuales con desconocidos.

4. Durante el acto sexual pueden estar presentes síntomas neuróticos como inconformidad general con la vida, inquietud y concentración alterada.

Una mujer desenfrenada sexualmente ha dado mucho qué hablar en el mundo entero por estos días: Joe, la protagonista de ‘Ninfomanía’, película del director danés Lars Von Trier, que está en la cartelera de cine de muchos países.

La historia de una mujer que es encontrada por un hombre en un oscuro callejón, maltratada, cautiva desde el comienzo.

Ella le narra cómo ha sido su intensa y compulsiva vida sexual: desde que, cuando niña, le gustaba experimentar sensaciones, pasando por la apuesta que hizo cuando adolescente con una amiga sobre quién tenía el mayor número de relaciones con los hombres que viajaban en un tren, hasta llegar a detallar la colección de más de 15 amantes que tuvo en una misma temporada. A cada uno le tenía un horario especial para que no coincidieran... A pesar de todo, jamás se sentía satisfecha en la cama.

La película, cruda para algunos, para otros bastante honesta, pone sobre el tapete el tema de la ninfomanía, cuya existencia para muchos es solo una temática de ficción. Pero ninfómanas sí hay en la vida real. ¿Qué es mito y qué es realidad en este tema?

 

Despejamos estas inquietudes.“Una mujer puede tener mucho deseo sexual y controlarlo: elegir con quién lo hace, dónde lo hace, cuándo lo hace, escoger las situaciones más apropiadas. La ninfómana no puede tomar esas decisiones, simplemente tiene el impulso sexual y lo sigue, no lo puede manejar”

 

 

¿La pasan muy bien?

Pensar que la persona con ninfomanía la pasa muy bien es un imaginario colectivo. Tal como dice el doctor Carlos Chiclana, en muchas películas se muestra esta problemática y se acepta como si fuera algo estupendo, pero se olvidan de mostrar el maltrato que han sufrido por parte de varios hombres, las agresiones padecidas en distintas relaciones, el aborto involuntario, los insultos verbales y morales, las rupturas sentimentales, las vejaciones a que han sido sometidas, las lágrimas, el aislamiento y el malestar que le ha generado su conducta promiscua.

Como en cualquier adicción la persona sufre: “Tener que estar teniendo orgasmos para poder sentir un poco de tranquilidad no es lo más sano”. Entonces termina teniendo baja autoestima y sentimientos de soledad.

Si tiene varios compañeros sexuales, está el riesgo de sufrir enfermedades de transmisión sexual.

El anhelo de muchos hombres de tener una ninfómana en su lecho se convierte en una gran frustración, pues no son capaces de seguirle su ritmo sexual, a menos que sean también adictos al sexo. El compañero de una ninfómana se aburre al notar que ella nunca queda satisfecha, por eso se siente incómodo y puede terminar con disfunciones sexuales producto del exigente desempeño que ella le pide, o rompiendo la relación.

En la mayoría de los casos rotan bastante de pareja, ya que la inestabilidad sexual de una ninfómana exacerba y rebasa los límites sexuales y emocionales de su compañero. En casos avanzados, en sus prácticas íntimas puede incluir a otros géneros sexuales, pagar por tener sexo o experimentar la prostitución.

Si tiene pareja estable termina siendo infiel y no tiene criterio de selección.

 ¿ Tiene cura? si se trata de una adicción, como el alcoholismo o la ludopatía, no tiene cura, pero sí se puede controlar. La persona debe ser sometida a evaluaciones médicas (para ver si hay una causa de tipo cerebral, hormonal, neurológica, etc.); a evaluaciones psiquiátricas y psicológicas con el fin de que tenga mayor capacidad de control de sus impulsos sexuales.

Lo ideal es que cuente con un grupo inter-disciplinario: médico, psicólogo, psiquiatra y sexológo, para que sepa cómo llevar un acto compulsivo a uno que la enriquezca, cómo desplazar la ansiedad y la culpa hacia conductas pro-activas como el deporte, el arte, e incluso el disfrute tranquilo de la sexualidad.

 

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