Porque hay mujeres que no quieren sexo con su pareja.

No es falta de amor por su pareja, no es infidelidad, no es dolor de cabeza. Entonces, ¿por qué hay mujeres que simplemente parecen haber perdido el interés sexual?

¿Entonces?, me pregunto yo, que hay detrás de esas amigas que te cuentan que lo hacen los sábados por cumplir, y una o dos veces al mes. ¿Porque no viven una vida sexual, plena con sorpresas y erotismo?

¿Porque?, aún en día en la época que vivimos, aún existen mujeres con reparos en la cama, con manías y complejos...

Es una pregunta que asalta mi cabeza últimamente. Hablo con mujeres, y yo soy la "rara" del grupo, la que quiere siempre, la que le encanta experimentar con su pareja y me encanta esa conexión especial a nivel corporal y redescubrir mis zonas erógenas cada vez más.

Mi pregunta es la siguiente: ¿Existen hombres torpes que no saben satisfacer a sus parejas y por eso ellas se cansan?,¿o son algunas mujeres, que no creen tenga tanta importancia el sexo?, y por ello lo eluden a la mínima expresión.

¿Después intentamos justificar la infidelidad...bajo mi punto de vista,si no tienes en casa buscas fuera? O es algo implícito en los hombres como condición de polígamos?

Los psicólogos y sexólogos afirman: ?Las parejas rutinizan la sexualidad. Y ellas se están cansando de hacer la ?tarea? todos los días a la misma hora y en el mismo lugar?.En esa trampa suelen caer las parejas con el pasar de los años, pues la rutina hace que se pierda la magia, la pasión y la creatividad en la cama. Ellos no lo notan, ellas sí, pero muchas prefieren callar a través de la famosa frase: ?Hoy no, tengo dolor de cabeza?.La literatura médica llama a este fenómeno ?Anhedonia sexual?, que no es más que ausencia de placer, a pesar de tener respuestas sexuales normales y orgasmo. Esta queja es mucho más frecuente entre las mujeres que entre los hombres.Intentando ir al fondo del asunto, consultamos con varios especialistas en el tema de pareja y ellos citan las posibles causas que pueden llevar a que las mujeres estén perdiendo el apetito sexual. 1. El matrimonio no es un contrato sexual. ?Siempre se ha dicho que el matrimonio es para toda la vida y por amor, y a partir de esas premisas se concluye que las parejas siempre tienen que tener deseo sexual y no es así. En el matrimonio confluyen otras necesidades a parte del deseo: convivencia, proyectos comunes, la crianza de los hijos, un trabajo, etc. No es cierto que siempre deban tener el deseo sexual activo. Pero ese ideal se convierte a veces en imposición?La sociedad de los hombres torpes No es lo mismo tener una relación sexual como una necesidad fisiológica de descarga que tener un encuentro sexual donde cada uno conoce sus tiempos y los del otro, y la forma de mantener vivo el deseo y el placer. Muchos hombres tienen serias dificultades en aproximarse al cuerpo femenino. Pocos conocen las zonas erógenas de su pareja. ?Lo que es torpeza de muchos varones, durante mucho tiempo se le atribuyó a la fisiología femenina y se le llamó frigidez. Pero no hay mujeres frígidas, hay hombres muy torpes que muchas veces no se dan la oportunidad de pensar primero en ellas?. También bajo mi punto de vista, hay mujeres no expresan abiertamente lo que les gusta y quieren y se construyen sus propios muros y tabués.

Pero lo cierto es que no es difícil engrosar la lista de parejas asexuadas, pasados varios años de convivencia, aún cuando los miembros se lleven bien, haya comunicación e, incluso, intimidad. El sexo es lo primero que se deja para mañana cuando la lista de quehaceres es larga y extensa. En parte porque todavía seguimos con la idea de que la pasión y el entusiasmo son cualidades que vienen en el pack “dos personas que se quieren se van a vivir juntas”. En principio si vienen, lo que pasa es que las pilas se acaban. Ante esta nueva situación muchos piensan que la vida es así y que inevitablemente todo llega a su fin –no se les ocurre pensar que existen baterías de recambio–. Como se llevan bien con su media naranja, les gusta el mismo tipo de cine, todavía le quedan muchos años de hipoteca e inician un periodo de hibernación, interrumpido por las vacaciones de verano, en las que pueden tener algunos encuentros para darse cuenta de que casi es mejor no tenerlos. Así pueden continuar el resto de sus días o, también puede ocurrir, que alguien se les cruce por el camino a uno de los dos, le haga descubrir el sexo por segunda vez, o tal vez por primera, y ponga fin a una relación más de compañeros de piso, que de cama.

Las consecuencias

Perder el factor sexo en un momento dado es normal en toda relación, lo que no lo es tanto es enterrarlo sin motivo aparente. Según Francisca Molero, sexóloga, ginecóloga y directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, esto puede derivar en problemas fisiológicos, aunque en principio no los haya. “Es el caso de las mujeres que empiezan a pensar que ya no son atractivas y por eso sus parejas ya no se van a la cama con ellas, o el de muchos hombres a los que la negativa a las relaciones sexuales, por parte de sus mujeres, les empieza a provocar inseguridades y ansiedad, lo que acaba afectando a la respuesta sexual y puede finalmente provocar eyaculación precoz u otros trastornos. Lo cognitivo bloquea o controla el instinto. Desgraciadamente, la falta de interés en el sexo no siempre afecta de igual manera a ambos miembros de la pareja. Lo más normal es que uno siga queriendo tener relaciones y el otro no, lo que también es fuente de frustración, culpas, peleas, rabia contenida. Todo esto acabará minando la relación, tarde o temprano”, comenta esta sexóloga.

Recientes estudios científicos indican que las mujeres son las primeras en perder interés tras años con la misma pareja y que el síndrome de deseo hipoactivo, es decir la falta de ganas, podría ser nada más ni nada menos que aburrimiento, como se exponía en un artículo publicado en el Huffington Post y titulado ¿Es la monogamia la causa de disfunción sexual femenina y puede una pastilla ser la respuesta? La mayoría de los hombres, por su parte, tras un tiempo de convivencia, empiezan a cansarse de ser ellos los que lleven la iniciativa en el terreno erótico, del mito de que siempre están dispuestos y de la creencia de que el género femenino es el más necesitado de que le doren la píldora. Raúl y su pareja( amigos míos), son de los que fueron conscientes de que las pilas había que cambiarlas de cuando en cuando, solo que el puesto de encargado de mantenimiento se le adjudicó a él. “La verdad es que nuestra faceta sexual había empeorado, bajado de calidad, e imagino que fue eso lo que nos hizo empezar a olvidarla”, cuenta Raúl, “por lo que decidimos reactivarla. Pero en esa reforma empezaron a salir muchos reproches, frustraciones, deseos no realizados. Se me dibujó como el responsable máximo de que ya no hubiera tantos preliminares ni pasión, de dejar de dar muestras de cariño (besos, pellizcos y hasta azotes espontáneos), de no querer cuando a ella si le apetecía. ¿Acaso a los hombres no nos gusta que nos seduzcan, se nos insinúen y que tomen otros la iniciativa, de vez en cuando?”.

Técnicas para despertar el erotismo

A la consulta de esta sexóloga y ginecóloga llegan parejas sin sexo en busca de ayuda, cada vez con edades más jóvenes. “En principio lo importante es saber si quieren volver a encontrarse o no, que en muchas ocasiones, ni ellos mismos lo saben. Por lo tanto se les hace una terapia que consiste en tareas individuales y colectivas. Entre las primeras están actividades para despertar el autoerotismo, el interés por el sexo, lo que también les ayudará a la hora de ampliar sus habilidades eróticas y sexuales. Pasada esta fase se entra en los deberes conjuntos. Muchas parejas están tan distanciadas que hay que volver a acercarlas. Se les pide que salgan juntos, que paseen, que se vayan a la cama a la misma hora… Diversos ejercicios hasta poder desembocar en una vuelta a las relaciones sexuales. A veces se consigue. Otras ya no hay nexos de unión y no es posible, pero lo importante es que ellos sean conscientes de lo que ocurre, para luego tomar o no decisiones”.

Seguramente el secreto de las parejas que se llevan bien a lo largo del tiempo es tan sencillo como que siguen teniendo sexo.

 

 

Aquí os dejo un pequeño test para descubrir si realmente "ha muerto" vuestra pasión sexual o no.

 

 

¿Falta de apetito sexual?

1. Suele tener ganas de sexo A. Todos los días.B. Solo cuando su pareja la busca.C. De forma imprevisible

.2. Si su pareja la besa y la acaricia usted:A. Siente mucha excitaciónB. No la excita para nada, pero finge.C. Bosteza y se da media vuelta.

3. Desde que nacieron sus hijos su vida sexual.A. Es más ardiente. B. Es igual de apasionada que antes que tuvieran hijos.C. Se ha deteriorado sustancialmente.

4. ¿Cuándo fue la última vez que usted lo sedujo con ropa interior sexy?A. Hace algunas semanas.B. Hace varios meses.C. Ya ni se acuerda.

5. ¿Cada cuánto alcanza el orgasmo?A. Siempre.B. Algunas veces, aunque suele fingir.C. ¿En este milenio?

ResultadosMayoría A: a pesar de las obligaciones o preocupaciones, no ha dejado que la pasión ni el deseo hacía su pareja desaparezcan.Mayoría B: fingir no es la solución cuando el deseo sexual es bajo, esto puede empeorar las cosas y terminar en una insatisfacción sexual grave. Mayoría C: su deseo sexual por su pareja es mínimo. Es urgente un plan de revitalización. Es importante dialogar con su pareja sobre las posibles causas o consultar a un terapeuta.

Vosotros decidís si queréis disfrutar de un don que nos ha dado la naturaleza y que en buena compañia, es como aquel dicho, es gratis, y bueno para la salud...

 



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