Preguntas incómodas después del sexo

Quiero empezar este post, dando mi humilde opinión. Las preguntas, dudas, y confesiones...deben ser al principio, no, al final o durante. Dejar las cosas claras con tu pareja, es de gran ayuda. Bajo mi experiencia, a veces me he sentido incómoda con algunas  personas ante la famosa pregunta: ¿ Te ha gustado?.....

Vamos a ver, se supone que la otra persona deberá detectar emotiva, sensual y psicológica mente, lo que ha sucedido en el momento del sexo. Transmitimos lo que nos sucede de muchísimas maneras, miradas, gemidos, gritos, palabras sucias o dulces carantoñas y besos. El cuerpo humano no solo habla por la boca, existe un lenguaje corporal e incluso telepático en ese instante, en el que ya estas diciendo implícita y explícitamente lo que te gusta y lo que no. Creo que las preguntas sobran, a menos que en esa relación no haya nada de confianza o sea un desconocido.

Siendo así, tampoco parece interesante indagar una vez "hecha la fechoría"en que hemos fallado o sí la otra persona ha conseguido el orgasmo, las obviedades sobran.

Encuentro que hablar del sexo no debe ser un tabú, entre las personas, y que esas preguntas tan obvias, realizadas en otro momento sin venir a cuento pueden ser una gran excusa para poner a mil a tu pareja. Soy de condición curiosa y me encanta saber cada día más sobre el sexo, si no, no existiría esta página. Pero me baso en la experiencia y observación más que en la típica pregunta del millón.

Por que no preguntamos (mientras cocinamos o hacemos cualquier otra actividad diaria) a nuestra pareja sin venir a cuento:

¿oye que te gusta de mí?, ¿que es lo que te pone a mil?, ¿que te excita.?.

Porque ese protocolo absurdo de después del sexo entre las sábanas, pudiendo ser a cualquier hora del día, cara a cara, o por whatssup, y de paso encender de nuevo a nuestra pareja, ya que no deja de ser lenguaje erótico que puede acabar en Dirty-talking.

Sí, ha llegado el momento de decir las 15 cosas que no debes hacer una vez terminada la sesión de sexo. Creeme no solo es por el bien de ella, sino también por el tuyo…

 

 

Comparar

Aquí aplica a la perfección la célebre frase: “Un caballero no tiene memoria”. En efecto, evita cualquier frase como: “Con mi ex…”, “El mejor sexo que he tenido fue…”. La chica que tienes a tu lado es lo que menos quiere oír. Y es que, si las comparaciones en la vida cotidiana son fatales, ahora imagínate cómo caen en esta situación. Para que comprendas, es como escuchar una canción de Justin Bieber al despertar. ¡Agggh!, ¿¿verdad??!

 Decir: ¡Gracias!

¿Pagaste por algún servicio? Ok. Puede ser el caso, pero ni en esa situación aplica. Vamos, es muy poco probable que te conviertas en el nuevo Richard Gere tratando de seducir a la Julia Roberts de esta década.

 Correr por tu móvil

Ya hemos hablado de lo molesto que es compartir la mesa con alguien que está pendiente de sus notificaciones de Facebook, Twitter, Whatsapp, etc. Ahora, imagínate eso pero en la cama: Incomodidad a la décima potencia. Pero si es ella la que recurre a su Smartphone, nos es triste informarte que ha llegado el momento de emprender la retirada.

 Pedir perdón

¿Por qué tendrías que hacerlo? Vayamos a los extremos y pensemos que tu desempeño no fue tan bueno como esperabas. No te preocupes, recarga fuerzas y lánzate al ruedo para una segunda ronda. ¡Matador!

Después del sexo

 Pedir puntuación

Podríamos aceptarlo, si es que ambos decidieron cumplir una fantasía estudiantil (maestra – alumno). Pero en caso de que no sea así, evítalo a cualquier precio. Mantente seguro de que lo has hecho bien. Tampoco es válido que le preguntes: ¿cuántos orgasmos tuviste? Lo único que lograrás es romper la magia del momento.Es horrible esa pregunta....no sabéis cuanto!!!! Y si es que estás intrigado por este asunto, Porque no has estado en el momento clave atento a su lenguaje corporal,entonces te recomendamos que visites nuestro artículo sobre APPS DE SEXO, seguro ahí encontrarás la respuesta.

 Preguntar: ¿me quieres?

Hay dos posibles escenarios. El primero es que hayas tenido sexo con tu pareja, prometida o novia. El otro es que haya sido con algún ligue del antro de cada fin de semana. En el primer caso, la respuesta es más que lógica, es obvio que ella te quiere. En el segundo, si sueltas el cuestionamiento es casi un hecho de que ella girará su cabeza a lo "niña del exorcista" para verte con ojos de incredulidad, soltará una carcajada y saldrá huyendo despavorida, cual víctima en un ataque de zombies.

 Pedirle que se duche

Nuevamente, no olvides que eres un caballero. El hecho de hacerle esta petición (aunque sea de la manera más amable), logrará hacer sentir incómoda a tu pareja. No es aceptable ni aunque tengas un transtorno obsesivo compulsivo con la limpieza “à la Howard Hughes” (el personaje que interpretó Leonardo DiCaprio en El aviador); es más, ni él se lo pedía a sus conquistas. Tampoco es válido que una vez que termineis, te levantes de la cama y salgas corriendo al baño. Si quieres prolongar el momento, ¿por qué no intentar compartir un sensual baño juntos?

 Una charla desmedida

Sabemos que tus conocimientos sobre el origen de las especies, la teoría cuántica o la mitología nórdica son vastos y dignos para sorprender a cualquiera; sin embargo, lamento decirte que deberás guardarte este tipo de charlas para otra ocasión.

 Preguntar: ¿En qué piensas?

Quizá no sólo es una pregunta fuera de lugar en este momento, sino también en la vida de una persona. Incluso en la primera cita, cuando ambos os quedáis  sin charla alguna, no es válido sacarla a flote. Te aseguro con uno 90% de certeza, que la respuesta será: “En nada”.

 Dormir

Contrario al punto anterior, tampoco te recomendamos que al terminar la sesión de sexo te des la media vuelta en la cama y duermas a pierna suelta, dejándola ahí a la deriva. Aprovecha el momento y extiendan las caricias, las sonrisas y los coqueteos.

No seas un guarro descuidado

Como cuando tu mamá te decía cuando eras niño: “pon las cosas en su lugar”. El condón usado no debe esperar largo rato tirado en el suelo, mucho menos encima de la cama. Deja pasar un tiempo de charla, caricias (como ya te lo he recomendado), levántate, tira el condón y regresa lo más pronto posible a la cama a jugar de nuevo.

Preguntar: ¿Te pido un taxi?

Si te gustó el sexo que habéis tenido, entonces para qué hacerlo. Y en caso de que no haya sido así, no es la manera de pedirle que se retire.  Lo cortés no quita lo valiente. No saques la frase ni aunque tengas un compromiso muy importante de trabajo, nunca, nunca lo hagas.

 Encender la televisión

Si ambos llegáis al acuerdo de encenderla y ver el canal porno del hotel para seguir disfrutando del momento, es válido. No así si lo haces por tu cuenta y sin consultarlo. Ni aunque estén proyectando el desfile de los ángeles de Victoria’s Secret … Total, ese lo puedes ver más adelante en repetición.

 Preguntar: ¿Cómo te llamas?

Tal vez la peor de todas, y eso ya es mucho decir. Aunque después del antro os habéis ido directos a tu piso u hotel !!!ten la cortesía de aprenderte su nombre. ¡Por favor! No justifiques tu mala memoria, eso sólo empeorará las cosas.

 

Ahora ya sabéis un poco más, antes de preguntar, usar vuestros 6 sentidos!!!





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