Sexercise,cómo ponerse en forma practicando sexo

Ir al gimnasio es, para la mayoría de los mortales, un auténtico infierno, pero si hay un ejercicio (¡porque lo es!) que gusta a un abrumador porcentaje de la población ese es, por supuesto, el sexo.

Siempre se ha dicho, pero resulta que ahora lo acaban de demostrar: el sexo adelgaza. Bueno, en realidad no es que adelgace, sino que equivale a una sesión considerable de ejercicio físico. Concretamente, a 30 minutos de jogging, running, o cómo demonios se llame ahora a salir a correr, ya sea en el parque o en una máquina de esas en las que siempre estás en el mismo sitio. Claro que, para eso, tienes que estar una hora dándole que te pego. ¿Quién narices aguanta tanto?

La fricción de los cuerpos genera un ajuste térmico resultante del mecanismo de termorregulación del cuerpo, por lo que acelera el metabolismo.

Cuanto más profundo, lento y fuerte sea el masaje, mayor será el número de calorías quemadas. Durante el sexo oral se queman unas 30 calorías

Todo apunta que el 'sexercise' es el ejercicio más completo y placentero para perder peso. Estas son las posturas con las que hacer del CrossFit una actividad para débiles.

 

Preliminares y consejos generales

Si antes de entrar en materia optamos por un apasionado mensaje (entiéndase por apasionado un masaje de una hora, de esos con los que los dedos y los brazos tiemblan), quemaremos 80 calorías.

Cuanto más profundo, lento y fuerte sea el masaje, mayor será el número de calorías quemadas.

Durante el sexo oral se queman unas 30 calorías. Si realmente quieres tomarte el sexo como un gimnasio, suma flexiones al acto (hay gente para todo) y resta otras 70 calorías.

Para una quema extra de calorías es buena idea practicar sexo a primera hora de la mañana, en ayunas. De esta forma, el cuerpo recurre a las reservas de grasa acumuladas en el cuerpo, no a la energía procedente de los alimentos. Variar el ritmo e intercalar momentos de velocidad máxima con otros más pausados no solo servirá para aumentar la excitación y retrasar la llegada del orgasmo, sino que también ayudará a quemar calorías al actuar como el HIIT, entrenamiento consiste en intercalar momentos cortos de alta intensidad (anaeróbicos) con otros de intensidad moderada. Se mejora la sensibilidad a la insulina, se incrementa la testosterona y la hormona del crecimiento y se aumenta el gasto energético post-entreno. Ah: y no habremos salido de la cama. La magia del 'sexercise'.

No hay que alarmarse, simplemente está haciendo dominadas. (iStock)
No hay que alarmarse, simplemente está haciendo dominadas. (iStock)

Si ninguna de las posturas que a continuación encontrarás te convencen o si anoche practicaste otras y quieres saber el gasto calórico resultante, existe una calculadora sexual en la que insertar la postura, la duración del acto y la intensidad para saber cuántas calorías quemaste.

Adho Mukha Svanasana

Las asiduas al yoga sabrán de qué se trata la Adho Mukha Svanasana, o lo que es lo mismo, la postura del perro mirando hacia abajo, ideal para fortalecer los músculos de piernas y brazos. Para comenzar, partimos de una plancha, por lo que entra en juego el core (la zona abdominal). A continuación se elevan los glúteos hasta trazar una pirámide con el cuerpo, con brazos y piernas estiradas. Intentaremos apoyar los talones en el suelo para que el ejercicio sea más duro y elevaremos los glúteos de forma rítmica para quemar un extra de calorías. Esta postura, por cierto, favorece una penetración más profunda. Lo indicamos por si alguien se había olvidado de que no estamos hablando de una sesión de yoga ni de CrossFit, sino de sexo.

Postura del puente sobre los hombros

Y seguimos tirando de las lecciones de yoga (no todo iba a ser encontrarnos a nosotros mismos). Esta postura es ideal para tonificar los glúteos y no exige haber formado parte del Circo del Sol. Nos tumbamos con las rodillas dobladas y los pies separados. Al elevar la cadera, el hombre, arrodillado entre las piernas de ella, comienza la penetración. Las que busquen quemar más calorías pueden partir de esta postura para luego elevar las piernas y rodear con ellas la cadera del hombre, por lo que el único punto de apoyo con el suelo residirá en el tronco.

Lunges

Sí: hablamos de los temidos lunges o estocadas, esas pequeñas torturas que hacemos en el gimnasio para tonificar piernas y glúteos. La buena noticia es que resulta mucho más motivador entre las sábanas. La mujer coloca un pie junto a la cintura del hombre y estira la pierna contraria entre las piernas de él. Ella es la que controla el grado de penetración al elevar y bajar la cadera, con el peso apoyado en los muslos. Trabajará el músculo estabilizador de la pierna situada junto a la cintura del hombre.

El columpio de espaldas

El hombre se tumba y eleva las rodillas noventa grados. La mujer se coloca de espaldas a él y hace una sentadilla hasta introducir el pene en su vagina. Aunque él puede controlar el movimiento de la mujer al poner las manos alrededor de su cintura, es la mujer la que estará ejercitando glúteos y muslos al estar siempre en una postura de sentadilla. Y si de nuevo queremos desechar la idea de que estamos haciendo del sexo una sesión de entrenamiento, no olvidemos que desde esta postura la mujer tiene acceso directo a los testículos y perineo del hombre. Échenle imaginación y descubran la de cosas que la cama permite y que el gimnasio, al menos de momento, no autoriza hacer ante sus espejos, mancuernas y colchonetas.

El hombro

Aunque la postura del arado Halasana es también ideal para quemar calorías, exige una flexibilidad y una musculatura avanzadas, por lo que esta postura es un paso intermedio y evitará que la noche termine en urgencias. Consiste en que la mujer se tumbe de espaldas y eleve glúteos y piernas lo más arriba posible, hasta apoyar los gemelos sobre los hombros de él, que estará arrodillado mirando hacia ella. La mujer puede buscar apoyo con las palmas de las manos sobre el suelo para conseguir un apoyo extra o sujetarse a sus glúteos.

El sometido

El hombre ha de tumbarse con las piernas juntas y la mujer se sienta encima, introduciendo el pene en su vagina, dando la espalda a la pareja. Puede moverse de cuclillas, practicando sentadillas, o doblar las piernas hacia atrás para lograr una mayor estabilidad.

Final feliz (literal)

El orgasmo solo quema unas cinco calorías, pero qué demonios: para haber llegado a él, habremos pasado por una serie de posturas con las que nos habremos liberado de un buen número de calorías. Al fin y al cabo, entrenar solo es un aburrimiento (nota a pie de página: un hombre puede quemar 50 calorías al masturbarse). Hacer ejercicio en pareja siempre es más divertido y no: esta no es una moraleja final que incita a subirnos a la elíptica junto a nuestra pareja. El mensaje final es que quemar calorías en la cama (o dónde ustedes quieran) es mucho más divertido.

Pues que sigan investigando, que está muy bien, pero vamos, que digo yo que no hace falta invertir mucho para saber que follar implica ejercicio físico. La novedad de esta investigación, eso sí, radica en que han cuantificado por primera vez hasta qué punto, con el número de calorías y todo ese rollo. Por cierto que, para terminar, los participantes hicieron saber al equipo de investigadores que el sexo les resultó más placentero que el ejercicio puro y duro… Nos ha jodío.

 

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