Squirt o el arte de squirting: Un chorro de placer para el orgasmo femenino

Por supuesto, estoy abierta a sugerencias. Pero, como es mi primera vez, tocaré un tema que está ahora muy de moda en el cine porno: el squirt o, lo que es lo mismo, la eyaculación de la mujer. Sí, sí, también nos corremos a chorro. Squirt significa chorro en inglés.

Se cree que la eyaculación femenina está tan sólo en la Fase II del desarrollo sexual de las mujeres. La primera se remonta a los años 70 cuando la mayoría de las mujeres no eran orgásmicas, o, al menos, no  sabían como alcanzar un orgasmo. ¡Cuánto agradezco haber llegado al mundo con esta lección ya aprendida!

Cierto es que no todas las mujeres logran la eyaculación, y esto tiene una explicación fisiológica. Las culpables son las glándulas Skene, situadas una a cada lado de la entrada vaginal. Estas glándulas son las encargadas de producir y expulsar un líquido. Durante la excitación sexual producen y se llenan de un líquido que acabamos expulsando en la fase orgásmica. La cantidad de fluido varía dependiendo del tamaño de las glándulas y pueden ser unas gotas o hasta medio litro, un auténtico chorrazo. También entra en juego la duración de nuestro orgasmo. Una buena combinación de todos los elementos puede llegar a provocarnos momentos inolvidables de placer incontrolable.

La eyaculación femenina no es lo mismo que el 'squirting'

El punto G no es difícil de encontrar. Sólo tenéis que poner el dedo en el interior de la vagina, empujar hacia arriba¡Ahí está! ¿Sentís la rugosidad? Presionad suavemente pero con firmeza a su alrededor y moved hacia vosotros, como si estuvieseis invitando a alguien a acercarse. Encontrad nuestro Punto G, y podréis gozar con verdaderas fuentes de jugos eróticos.

El número de mujeres que realmente eyaculan grandes cantidades de fluido durante el acto sexual es muy bajo.

La demanda en el mercado porno de este tipo de contenido es tan grande que muchas actrices están intentando mejorar su capacidad eyaculatoria

¿Cómo se produce? A veces, se trata simplemente de nacer con dicha capacidad, que producirá la eyaculación de forma natural; en otras, la estimulación puede provocar un aumento en el caudal, como ocurre igualmente en el caso de los hombres.

Para quienes quieran iniciarse en la practica del squirting, ahí van unos consejos básicos.

1. Colocar lubricante en los dedos cordial y anual y empezar a estimular el clítoris por fuera, lo que hará que este se ponga erecto y la zona del punto G sea más palpable. Pasado un tiempo se introducen los mismos dedos, con la palma de la mano hacia arriba, en la vagina y se localiza el punto G, una zona rugosa justo detrás del hueso pubico. Mover los dedos hacia delante y atrás -como cuando hacemos un gesto a alguien para que se aproxime-.

2. Masajear la zona variando los movimientos: circulares, de presión, más o menos rápidos… Si hay una sensación como de ganas de orinar es que estamos haciendo bien el trabajo.

3. Combinar con los ejercicios de Kegel –contracción de los músculos vaginales- y seguir intentando hasta conseguirlo.

Una advertencia, evitar practicar sobre la colcha que nos dejó en herencia la abuela.

 

¡Pongámoslo en práctica! Eso sí, con una toalla a mano por si lo conseguimos… y si no, disfrutemos de nuestro orgasmo, disfrutemos de nuestra sexualidad.

 





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