Verdades y mitos sobre ser lesbiana

Para algunos ser lesbiana podría parecer una situación relajada y sin contradicciones con el entorno; sin embargo, no lo es. Al contrario, podría tener un gran dolor de cabeza si no sabe identificar a tiempo cómo tratar los diferentes casos que se suelen presentar en los círculos cercanos.  

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En el mundo lésbico no todo es arcoíris. Entre las desventajas destaca el tema de la amistad. Si una lesbiana tiene muchas amigas y estas se enteran de que su amiga es gay, pues la mayoría de estas mujeres tenderán a pensar que su amiga tiene otras pretensiones con ellas más allá de una bonita relación.

Sí, las lesbianas son y tienen amigas, pero eso no significa que por el hecho de ser lesbiana va a estar atraída por todas las mujeres.

Otra forma de pensar de los heterosexuales es creer que las mujeres se vuelven o son lesbianas porque no han tenido buen sexo con un hombre. Entonces existe este morbo por parte de algunos amigos hombres de querer tener relaciones sexuales con ella para hacerla cambiar de parecer.

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Para las lesbianas es una pérdida de tiempo, y lo más recomendable es que todos entiendan que ellas disfrutan tener sexo o hacer el amor con otras mujeres.

¿Eres muy femenina para ser lesbiana? Las lesbianas se maquillan, son coquetas y también son mujeres. Ser lesbiana no significa que deban estar menos arregladas que las heterosexuales, ya que ese es el estereotipo lésbico fuera de foco aplicado por muchas sociedades.

Las lesbianas ¿explotan su cuerpo ante cualquier propuesta sexual? Pues no, ciertamente son más abiertas, sin embargo, no significa que se prestarán para cualquier fantasía de una persona en un acto sexual.

Realidad o tabú. ¿Será cierto que el ciclo sexual entre mujeres que conviven en un mismo grupo tiende a regularizarse? Pues podría ser casualidad; sin embargo, sí tiende a suceder que mujeres de un mismo grupo que se frecuenten tenga ciclos menstruales parecidos.

No obstante, en el caso de parejas lesbianas habría que consultarlo con el experto. Lo que sí es seguro es que durante los días rojos deben ser prudentes para contener sus deseos sexuales.

Una lesbiana se puede enamorar de una heterosexual. Sí sucede y mucho, así como sucede entre las mujeres heterosexuales que se enamoran de hombres gays. En realidad, el corazón no elige de quién enamorarse.

Pero para que sepas que no todo es malo, te compartimos los grandes regalos que tiene el mundo lésbico.

Puedes estar con “tu mejor amiga” el tiempo que quieras

Seguramente antes de declararte abiertamente gay tenías una “mejor amiga” con la que podías pasar el día entero y nadie de tu familia decía algo. Lo mejor era cuando la invitabas a dormir a tu casa… y bueno, ya sabes la historia.

No embarazos

Este es el don más divino que tienen las chicas lesbianas. Ellas no saben lo que es sudar frío cuando se atrasa el periodo menstrual, ni el dolor de ponerse algún método anticonceptivo. Además, ellas tienen menos riesgos de contraer infecciones de transmisión sexual, aunque no son inmunes tampoco.

Ropa ilimitada

Cualquier chica suele prestarse ropa con su mejor amiga, pero lo mejor de las chicas lesbianas es que esa amiga puede ser además su pareja. Lo mejor es cuando ambas tienen el mismo número de calzado y entonces su clóset se duplica.

Tu novia es tu mejor amiga

Aunque las parejas heterosexuales también fomentan una relación de amistad, entre chicas las cosas son mejores porque entienden perfectamente todos sus problemas, en especial los hormonales. Así que la empatía fluye más fácil.

Más intimidad

No nos referimos al sexo, sino a que las mujeres suelen ser en general más pasionales en  una relación, así que puede ser fácil que ambas se complementen y generen un lazo afectivo con mayor intimidad.

Conexión sexual

Las parejas lésbicas suelen ponerle más atención al juego erótico antes del sexo, cosa que es súper importante para que la relación sexual se disfrute con mayor plenitud. A esa gran ventaja se le suma que ambas saben perfectamente las zonas erógenas más sensibles que tienen, y por lo tanto su pareja también.

 

 

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