¿Reggeatón = Machismo?

¿Reggeatón = Machismo?

¿Reggeatón = Machismo?


El ‘reggaeton‘ es un género musical que se está popularizando cada vez más entre la sociedad y especialmente entre los más jóvenes.

Que conste en acta yo no soy nada amante de este tipo de música. Para una rockera de la vieja escuela como yo, resulta indigno llamar a esto música. Pero, para gustos colores. 

No es que sea totalmente cerrada de miras, mi abanico musical dependiendo del momento va desde el rock, a la música clásica, pop o muchas más. Ya que siempre he dicho que mi vida tiene su propia banda sonora.

Pero en ella no tiene cabida el reggaetón…lo siento seguidor@s….

Los mensajes que contienen algunos temas de este género musical cosifican a la mujer e incitan a la violencia

“Tanto la letra como las imágenes hacen apología de la violencia directa hacia las mujeres, las cuales son descritas como meros cuerpos sin valor, intercambiables y absolutamente disponibles al servicio del deseo sexual ilimitado de sus autores

Con esta petición de una madrileña en Change.org para que se retire la última canción y el videoclip de Maluma, uno de los reyes del reggaeton con incursiones en el trap, mientras se desataba la polémica. 

En España se ha producido un intento de censurar su música, promovido bajo la bandera del feminismo por The Huffington Post.  

 ¿Reggeatón = Machismo?

 

“A ella le gusta que le den duro y se la coman A ella le gusta que le den duro y se la coman Y es que yo quiero la combi completa ¡Qué! chocha, culo y teta”

 “Tanto la letra como las imágenes hacen apología de la violencia directa hacia las mujeres, las cuales son descritas como meros cuerpos sin valor, intercambiables y absolutamente disponibles al servicio del deseo sexual ilimitado de sus autores”.

El tuit generó un fuerte debate sobre la censura, en el que muchos recordaban que 75.000 firmas no son nada frente a los más de cuatrocientos millones de reproducciones del vídeo en YouTube.

La canción Cuatro babys del cantante colombiano, como otras de este género musical que también cosifican a la mujer e incitan a la violencia, triunfan hoy entre los adolescentes y jóvenes españoles.

¿Sería positivo, como se pide en Change. org, que se prohíban? ¿Es sólo un género musical? ¿Es un fruto más de una sociedad de valores sexistas y machistas?

“A ella le gusta que le den duro y se la coman A ella le gusta que le den duro y se la coman Y es que yo quiero la combi completa ¡Qué! chocha, culo y teta”

 

Podríamos desgranar las diferentes aristas de esta polémica:

Sin duda, la letra de la canción es abiertamente machista y denigra a las mujeres.

El problema, indica, es que no es la única que lo hace. 

El lenguaje sexista se encuentra en muchas otras composiciones que por diferentes motivos pueden haber pasado más desapercibidas.

Es el caso, por citar un ejemplo, de una actuación con eco mediático, de Blurred lines, que el estadounidense Robin Thicke interpretó hace dos años en la Super Bowl y cuya letra nada tiene que envidiar a la de su colega caribeño.

La diferencia es que si las letras en inglés pueden pasar desapercibidas para muchos, esto no sucede cuando son en español. 

“Si sigues en esta actitud voy a violarte, hey que comienzo contigo y te acuso de violar la ley así que no te pongas alsadita yo sé que a ti te gusta porque estás sudadita”.

¿Es posible que el problema sea que los españoles nos pasamos de puritanos?

Seguramente el reguetón no es la música que queríamos, pero tampoco lo que necesitábamos bajo mi punto de vista.

“Estoy enamorado de cuatro babys Siempre me dan lo que quiero Chingan cuando yo les digo ninguna me pone pero”


‘Sin carga’ (Ñejo)

El rapero colombiano explica un melodrama clásico de nuestros días: tener una pareja sexual a punto, pero quedarte sin carga en el móvil para decidir cómo y dónde quedar.

A partir de ahí, se desatan todas las analogías posibles entre enchufar el smartphone y follar como conejos.

Lo mejor de la canción es lo bien que capta la sensación de urgencia y el relato de las dificultades del Romeo protagonista, que llega a sobornar a la policía en mitad del calentón. Todo un ejemplo para nuestros adolescentes…

¿Rima clave? “Está loca por chuparme el pingo/ para ver si cuando la leche salga…/ está loca por ver si es dulcecita o amarga/ y yo con uno por ciento de carga”.

Aviso: una vez escuchado este ritmo, es probable que pase varios días rebotando por su cabeza. 

Se pega como las liendres. Es como un mal anuncio, funciona, consigue lo que quiere, meterse en tu cabeza, pero, no por ello es una buena canción.

‘Pa’ que retozen’ (Tego Calderón)

El puertorriqueño artista del reguetón.

La canción ha sido criticada por unos versos que apuestan por el sexo cavernícola:

“Mami yo quiero, agarrarte por el pelo/ mientras te tiro mi lenguaje obsceno”.

También han molestado versos como “las más más putas son las más finas” o que dedique la pieza “a todas las gatas que les gusta mi melaza” (un verso más hedonista y agradecido que obsceno).

La canción, incluso, aboga por el sexo seguro: “Digan lo que digan, vamos a gozarnos la vida/ pero no a loco, protégete, te laminas”. MENOS MAL!!!!

 Ahora resultará que en el fondo, casi todos los reguetoneros son bastante buenos chicos, que sencillamente tratan de pasar un buen rato. ¿Pero, es necesario denigrar así a una mujer?

 

‘Chupop’ (Zion & Lennox)

Aquí la cosa se desmadra algo más.

Esta vez el caribeño llega a casa de su novia y acaba siendo árbitro de una competición de sexo oral.

“Desde que la besé, rápido lo supuse/ si así besa, cómo sería que me lo chupe/ lo supe, me lo coge y me lo escupe/ tiene una competencia con su prima Lupe”.

No teman, estamos entre caballeros, así que se pregunta a la dama en qué lugar prefiere que se deposite el semen.

“Dónde quieres que te la eche, ¿en la boca o en los senos?/ me la chupa mientras quemo, le gusta mi lenguaje obsceno/ ella no es tan putona, dice que es senda bellaca/ pero conmigo na’ mas…”

La canción deja entredicho mucho de la supuesta monogamia de ella.

Por decirlo de manera educada. La pieza tiene aire de orgía y gang-bang, ya que las tareas vocales se reparten entre media docena de reguetoneros célebres.

 

‘Mujeres talentosas’ (Lui-G 21)

A diferencia del resto, esta letra contagia un intenso mal rollo.

Consiste en un sórdido repaso por todos los tópicos machistas del planeta Tierra.

!!Cojer aire!!!: Que os va a remover el estómago…

“Si Eva no se hubiera comido la manzana/ la vida fuera sin malicia y mucho más sana/ pero como esa cabrona se comió la fruta/ por eso es que hoy en día hay mujeres tan putas/ se visten enseñando los molo y las tetas/ se viran de espalda y se le ven las nalgas /entonces dicen que uno es un bellaco y no respeta /(Seguro, quieta) pues pa’ la calle así no salga (puta)/ el hombre llega hasta donde la mujer lo deje /pero algunas se guillan cuando visten como fleje / si tú les pita o les piropeas/ se encojonan pero como quiera coquetean”.

 

En favor de la comunidad no reguetonera es que hay que decir que está canción no se ha hecho especialmente conocida ni es masivamente bailada. Una suerte, vamos…..

La cara opuesta. Una mujer cantando reggeaton con un par de ovarios.

‘Chupa chupa’ (Ms Nina)

Está chica también sabe ser explícita. Pero le ha dado la vuelta a la situación. Esta argentina residente en Motril y enamorada del reggeatón nos explica su himno :

“Mi música es feminista, divertida, libre, porque digo lo que quiero. También suena un poco cani. Mucha gente se me tira al cuello”.

Es la enésima prueba de la hostilidad que despierta el género, aunque a muchas chicas les haya servido para empoderarse y expresar sus preferencias y conflictos sexuales .

“Por ser chica no todo es rosa, bonito y purpurina, ni tengo que complacerte, ni me tienen que decir ‘qué seria estás con lo guapa que eres’.

Puedo decir lo que quiera de la vida y del sexo. Y lo que haga es mi problema”, explicaba.

Artistas femeninas como Ivy Queen (‘Yo quiero bailar’), Becky G (‘Mayores’) o Tremenda Jauría (‘Vamos sobradas’) han ampliado el abanico de matices que pueden adoptar las mujeres en el género.

 

‘Ponte Puty’ (Galante El Emperador feat. Franco “El Gorila”)

Más que una descripción de la realidad, estas canciones suelen ser un reflejo de las fantasías masculinas. Generosamente alimentadas por el porno, las hormonas veinteañeras y la estética de revistas finas tipo Playboy, GQ y similares.

“En la calle se comenta, que estás bien suelta/ que nunca le pones el pestillo a la puerta”. Ya ven, nada del otro mundo. ¿El verso más duro?

Un estribillo donde cantan “ponte puty/ para tirártela en el cutis”.

Una canción no va a hacer que una persona cambie su manera de ser, pero sí que puede hacernos creer que eso es lo normal.

Si siempre oímos las mismas letras despectivas hacia la mujer podemos acabar acostumbrándonos a ellas y no alarmarnos si lo escuchamos en la vida real.

Con esto no quiero decir que este género deba desaparecer pero sí que me pregunto si es necesario que manden esos mensajes.

En mi opinión, se podrían crear canciones que nos evoquen las mismas sensaciones y que, además, nos transmitan otros valores.

Por que no lo olvidemos, de alguna manera, esta es la música que está formando a las nuevas generaciones y no podemos permitir que la sociedad retroceda.

En realidad, lo que suele subir el voltaje de objetificación femenina son los vídeoclips, generalmente pagados y decididos por las discográficas para llamar la atención al público adolescente y supersalido de cadenas tipo MTV.

 

‘Esa película’ (Ñejo)

Esta vez se trata de una oda a los placeres de barrio, incluyendo follar colegialas (no es denunciable porque no se menciona la edad del chico).

Como siempre, directo y al grano, con mención a la cirugía estética:

“A los quince las chamacas se ponen las tetas/ a los quince están llamando pa’ que se la metas”. ¿Qué cosas se pueden disfrutar cuando no tienes un peso en el bolsillo?

El sexo, la marihuana barata y la bandeja paisa (cocido colombiano) regado con jugo de lulo. 

 

¿Cómo podemos desde casa educar por la igualdad y contrarrestar los mensajes machistas e hipersexualizados de este omnipresente estilo musical?

En cualquier escuela de primaria escuchas a las niñas en el patio corear al unísono la canción Mayores de Becky G .

Afortunadamente ellas no entienden el  verdadero mensaje,pero, todos sabemos cómo se llama porque sí tiene nombre: prostitución. 

Con mensajes que incitan a la sumisión de la mujer y al poder del hombre rico sobre ella. O lo que es lo mismo, al dinero comprando belleza, no creo que vayamos por buen camino.

Esto no es una cuestión de edad ni mucho menos. Incluso es normal que a una adolescente le gusten mayores, porque las chicas suelen ser mucho más maduras. En esta letra ella se autodescribe como una “dama” y él como “el caballero”.

Una dama a la que hay que regalar flores y diamantes para poder comprarla. Una dama que ha de ser además maravillosa en la cama al igual que él, como si la sexualidad fuera el mayor valor de hombres y mujeres.

Sería interesante enfatizar lo importante y positivo de la independencia económica por parte de la mujer, algo que tanto nos ha costado conseguir por otra parte.

Porque de eso también habla la letra, de una mujer que busca la “cartera” de un hombre mayor.

Tampoco estaría de más sacar temas como la pederastia o el grooming como posibles ejemplos de “esos amores entre adolescentes y mayores”.

Tenemos que conseguir que tanto a nuestras hijas como a nuestros hijos les dé verdadera vergüenza cantar canciones que enfatizan la prostitución, la sumisión de la mujer sobre el hombre y un tipo de masculinidad y feminidad nada sana para nadie”.

Debemos educar en la igualdad y el respeto como padres. Y la música puede ser una buena herramienta.

Y ahora, ¿qué? ¿ os sigue gustando este tipo de música? Yo ya estoy muy vieja para esto……..

 

 

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